Antonio Elizalde
In Desarrollo Humano y Ética para la Sustentabilidad
PNUMA/ Universidad
Bolivariana, Santiago, 2003
Sustentabilidad Ecoambiental que dice relación con la
naturaleza y el ambiente construido y/o modificado por la intervención humana.
La pregunta esencial de hacerse aquí es cuanto de natural y cuanto de
artificial. Pregunta ésta que no sólo dice relación al ambiente que nos rodea y
nos permite vivir, sino que también respecto a la llamada naturaleza humana.
Preguntas acuciantes en el futuro próximo serán: ¿Cuánta naturaleza,
transcurridas algunas generaciones, quedará una vez desatada la dinámica de
acomodar nuestro mapa genético? ¿Cuál será el grado de prótesis incorporada que
permitirá seguir considerando “humano” a un ser vivo inteligente? ¿Cuán
necesaria será la preservación de nuestro planeta, “la madre Tierra”, una vez
abierto el escenario de la conquista de la galaxia? ¿Cómo preservar la
biodiversidad y en especial el potencial evolutivo de aquellas formas de vida
no “rentables” en el corto plazo?
Sustentabilidad Cultural que dice relación con la
identidad cultural y con los sistemas de lenguaje. Los temas en torno a los
cuales interrogarse en esta dimensión son varios. ¿Cuán importante es una
lengua para preservar una identidad cultural? ¿Podrán coexistir identidades
culturales variadas en un mundo que se globaliza crecientemente y que comienza
a configurar una única identidad planetaria? ¿Cómo evitar condenar a la calidad
de ejemplares de zoológico o de museo a quienes poseen identidades notoriamente
diferentes a la hegemónica? ¿Cómo evitar caer en un “conservacionismo” cultural
que busque preservar identidades condenando a algunos seres humanos a no
beneficiarse del progreso civilizatorio? ¿Cómo aprender de aquellas culturas
distintas de Occidente respetándolas y evitando por una parte expropiar su
riqueza identitaria y sus aportes para efectos mercantiles y por otra
trivializarlos?
Sustentabilidad Política que dice relación con el
Estado, las relaciones de poder, la legitimidad y la gobernabilidad.
¿Cuánto Estado seguirá siendo necesario para continuar persiguiendo el Bien
Común, que va poco a poco transformándose en el menos común de los bienes?
¿Quién si no el Estado puede articular y armonizar la multiplicidad de
intereses existentes en toda sociedad, que a la vez se tornan crecientemente
más complejos? ¿Cuáles serán las formas de legitimidad que sustituyan a las
actualmente existentes? ¿Cómo incrementar la gobernabilidad en un contexto de
creciente desprestigio de lo político y del papel del Estado? ¿Cuánta
legitimidad es necesaria para que una sociedad sea gobernable?
Sustentabilidad Económica que dice relación con el
mercado, el crecimiento, la producción de bienes y servicios, el consumo y el
ahorro y la inversión. ¿Existen límites biofísicos que el operar económico
no puede trascender? ¿Existen límites naturales, culturales o éticos, al
progreso científico y tecnológico? ¿Se deben poner límites al crecimiento y a
la producción de bienes y servicios? ¿Qué nuevas formas de distribución
reemplazarán al empleo que está dejando progresivamente de ser la forma de
trabajo dominante?¿Quién y cómo podrá regular la creciente y gigantesca
concentración del capital a nivel global?¿Puede el mercado regular todo tipo de
actividades humanas? ¿Es posible democratizar el operar del mercado? ¿Cómo
hacerlo?
Sustentabilidad Social
que dice relación con la sociedad civil
y los actores y movimientos sociales. Vale la pena preguntarse aquí sobre
cómo fortalecer la diversidad y el pluralismo de la sociedad civil, pero a la
vez como reducir las enormes diferencias socioeconómicas que en términos de
patrimonio, ingresos y calidad de vida aún subsisten en nuestras sociedades y
más aún que tienden a incrementarse. Por otra parte, cómo favorecer la
emergencia y desarrollo de nuevos actores y movimientos sociales, entendiendo
que una sociedad se enriquece y se hace más sustentable mientras mejor exprese
las distintas miradas y aproximaciones que frente a una misma realidad tienen
las personas. Deberemos ser capaces de responder a interrogantes fundamentales
tales como: ¿Existen límites naturales a la diversidad social y cultural que
puede contener una comunidad humana? ¿Existen límites naturales a la tolerancia
o aceptación de la diversidad? ¿Existen límites en términos de la inequidad y
concentración de la riqueza que puede soportar una sociedad humana?
Las
preguntas anteriores son algunas, entre las muchas, que es posible hacerse y
que es necesario contestar para tornar sostenible nuestro actual estilo de
vida. No hacérselas o no responderlas no se condice con nuestra condición de
seres racionales y capaces de ejercer su libre albedrío. Posiblemente, antes de
lo que pensamos muchas de ellas pasarán a ser parte de los tópicos o conversaciones
dominantes en nuestra cultura, la occidental.
